1. ¿Cuáles son las fases básicas que atraviesa
un niño para la formación de un concepto?
Respuesta:
Las fases básicas que
atraviesa un niño para la formación de un concepto son:
• En la educación infantil (0 a 6 años): el concepto se describe de
manera global, basado en atributos externos arbitrarios e inestables,
dependiente de los adultos significativos. o En los dos primeros años los
adultos cercanos al niño le transmiten cierta información que le permite tomar
conciencia de su propio cuerpo, desarrolla la imagen corporal. o En torno a los
dos años, con el desarrollo del lenguaje, el juego simbólico y la imitación se
potencia aún más dicha diferenciación. o Hacia los tres años el niño ya
adquiere la identidad sexual, algo que le permitirá ir más allá en la
construcción del concepto.
• En la educación primaria (de 6 a 12 años): el concepto se describe
más en términos de carácter psicológico y social, y gracias al desarrollo cognitivo
se basa más en categorías o con la entrada en el contexto escolar los factores
influyentes en la construcción del concepto se multiplican: conciencia de
logros y/o fracasos (desarrollo capacidad cognitiva y psicomotriz), un mayor
número de relaciones con personas más variadas (aumento interacciones
sociales). O La noción de constancia del sexo propia de los 5-6 años y la
identidad sexual basada en las características anatómicas de los 7-8 años
favorecerán una más adecuada percepción sobre sí mismos. o Al final de esta
etapa, hacia los 9-12 años, la aceptación social contará con un espacio
privilegiado en la escala de valores del niño.
• En la adolescencia: el desarrollo cognitivo, ahora caracterizado
por un pensamiento formal, le permite utilizar conceptos generales,
diferenciados y ordenados, también en la definición de sí mismo. o La
maduración física llamará la atención de los adolescentes poderosamente, a
sabiendas de la importancia de la imagen externa en la relación con los otros,
al igual que la búsqueda de autonomía e independencia con respecto a sus
padres. o El alto número de cambios y la irregularidad propia de esta etapa no
le permiten a la persona poder establecer de manera firme el concepto, pero lo
va reformulando hasta que pasa a ser más estable, seguro y coherente.
Según lo anteriormente
revisado podemos entender que existen varios elementos, cada uno emergente en
un momento diferente, que son fundamentales en el desarrollo del concepto:
- · La valoración recibida por los otros.
- · Las experiencias de éxito y fracaso.
- · Las comparaciones sociales.
- · La elaboración del marco interpretativo propio.
En
palabras de los interaccionistas simbólicos Cooley y Mead, la valoración
recibida de los otros (desde los primeros años contamos con la de nuestros
cuidadores), es un factor determinante para el desarrollo de un buen concepto y
autoestima, pero resulta un tanto reduccionista considerarlo como un mero
reflejo social, ya que también depende de los criterios subjetivos con que cada
uno interpreta los éxitos, los fracasos y las referencias que utiliza en el
ámbito social:
“El auto-concepto se
construye y define a lo largo del desarrollo por influencia de las personas
significativas del medio familiar, escolar y social, y como consecuencia de las
propias experiencias de éxito y fracaso” (Machargo, 1991, pp.33).
El éxito y el fracaso se
mezclan en la vida de toda persona; la experiencia del éxito genera un
sentimiento de eficacia y de valía, lleva a verse de forma positiva, a confiar
en la capacidad propia para solucionar problemas y a proponerse metas elevadas
con expectativas de éxito. Las primeras experiencias de este tipo ocurren en la
escuela. Y es en la educación primaria en la que también se empiezan a dar las
primeras comparaciones sociales. El éxito o fracaso no son cuestiones
absolutas, desde luego son una valoración personal, pero con tintes claramente
sociales, puesto que alguien puede haber fracasado a pesar de haber quedado
segundo en la clasificación si precisamente se compara con el primer
clasificado. Por todo ello, es crucial tener en cuenta el marco de referencia
interno desde el que cada persona interpreta sus éxitos y fracasos tras
procesar las informaciones que le llegan desde el exterior.
2.
¿Qué relación se presenta entre el pensamiento y las
fases básicas para la formación de un concepto?
Respuesta:
Richmond
(1984) menciona que el pensamiento sensorio-motriz ó la utilización de
representaciones mentales para llevar a cabo acciones internas simples puede
ser considerada como un conjunto interrelacionado de símbolos que el niño puede
manejar en conjunción con sus actos en el medio. Los objetos que el niño
utiliza requieren representaciones sensorio-motrices obtenidas con la
experiencia, ejercitando y desarrollando así el proceso de actividad mental
simbólica.
Este
mismo autor señala que la aparición del pensamiento simbólico originado a
partir del pensamiento sensorio-motriz permite al niño utilizar sus antiguas
representaciones sensorio-motrices en contextos distintos, utilizar objetos
sustitutivos para asistir su manipulación, separar la representación de su
conducta de su cuerpo y aplicarla fuera de sí. En resumen, la función simbólica
se desarrolla a partir del pensamiento sensorio-motriz, esto es que las
imitaciones internas de actividades externas se han construido mientras tenía
lugar el pensamiento sensorio-motriz a lo largo del mismo, produciendo así
imágenes mentales que son los símbolos que permiten un desarrollo posterior del
pensamiento.
Piaget
(en: Richmond, 1984) califica de pre-conceptual la actividad simbólica que es
el intermedio entre el símbolo imaginado y el concepto propiamente dicho, que
se define como la ausencia de inclusión de los elementos en un todo, y la
identificación directa de los elementos parciales entre sí. Así pues, este
señala que el grado de asimilación de lenguaje y el grado de significación que
este reporte depende de las acciones mentales que el niño desempeñe, es decir,
que el niño piense con preconceptos, operaciones concretas u operaciones
formales.
Con
respecto a las formas de pensamiento Richmond (1984) menciona que Piaget llama
transducción cuando los niños hacen afirmaciones de implicación, esto es, x
luego y, aunque no haya relación entre los dos hechos, el niño trata de
interferir sin disponer de los conceptos con que moviliza su proceso de
razonamiento. Yuxtaposición a la reunión de las partes sin ninguna relación, es
el pensamiento que se origina mediante la concentración en las partes o
detalles de una experiencia sin relacionar esas partes dentro de un todo; sincretismo
a la relación de cualquier tipo de cosas, es el pensamiento que se origina
mediante la concentración de un todo de una experiencia sin relacionar el todo
con las partes. Ambos tipos de pensamiento se producen debido a la incapacidad
de sintetizar las partes y el todo en un grupo relacionado: Concentración a la
fijación en un sólo aspecto excluyendo otros aspectos existentes y la representación
estática a la incapacidad de manipular representaciones mentales con rapidez y
flexibilidad. Egocentrismo a la distorsión de la realidad para satisfacer la
actividad y el ponto de vista individual. Su factor común es la naturaleza
subjetiva y afectiva de la visión del mundo por parte del niño, cree que lo
inanimado tienen sentimientos como los suyos, cree que las cosas existen porque
alguien las ha puesto ahí, y que sus pensamientos tienen potencia para cambiar
los hechos.
3.
¿Qué aprendizaje debe desarrollar un niño para
fundamentar las fases básicas de formación de un concepto?
Respuesta:
La
teoría de Piaget, trata del desarrollo del pensamiento y separa dos procesos el
desarrollo y el aprendizaje:
• El desarrollo está relacionado con los
mecanismos de acción y pensamientos que corresponden a la inteligencia.
•
El aprendizaje se refiere a la adquisición de habilidades, datos específicos y
memorización de información. El aprendizaje sólo se produce cuando el niño
posee mecanismos generales con los que se pueden asimilar la información
contenida en dicho aprendizaje, aquí la inteligencia es el instrumento del
aprendizaje
Con
respecto al aprendizaje en primer lugar Piaget estaba interesado en la
interacción del intelecto y el medio (adaptación) y en segundo, del desarrollo
con los estadios de los modelos de pensamiento y las aportaciones ambientales
(Richmond, 1984). Como ya se menciono anteriormente la adaptación es un
equilibrio entre asimilación y acomodación, que la asimilación es la aplicación
de la experiencia pasada a la presente, y que la acomodación es el ajuste de
esa experiencia a las ya existentes. Ahora bien, toda situación de aprendizaje
implica una asimilación y una acomodación, esto es, que para incorporar una
nueva experiencia el niño ha de transformarla de manera que se adapte a su
modelo del mundo, así como que la presencia de esta nueva experiencia
transformará su modelo mental (Richmond, 1984). Este mismo autor menciona que
todo nueva experiencia tiene que estar relacionada con experiencia previa, y
que todo aprendizaje ha de basarse necesariamente en aprendizaje previo, así
como que toda situación de aprendizaje contiene regularmente algo desconocido,
nuevo o problemático que se tendrá que comprender produciendo una adaptación,
por tanto las situaciones de aprendizaje sirven de ayuda a la adaptación en la
medida en que una experiencia antigua se acomoda a otra nueva.
Con
esto Piaget sugirió dos principios generales implicados en el proceso
educacional: primero, el desarrollo de la inteligencia es un proceso dirigido y
de estabilidad de equilibrio en incremento y de expansión del campo
intelectual, y segundo, es el sujeto del aprendizaje quien realiza el proceso
de equilibrio que determina el grado de desarrollo (Richmond, 1984).
También,
Piaget (en: Richmond, 1984) menciona que sin intercambio de pensamiento y
cooperación con los demás, el individuo nunca agruparía sus operaciones en un
todo coherente, esto es que para que el desarrollo se produzca tiene que haber
una acción individual sobre un grupo humano y una respuesta del grupo a la
acción individual, por lo que la contribución de la inteligencia social al
desarrollo de la inteligencia es continua.
4.
¿Qué características se deben tener presente en el
aprendizaje, tipo de pensamiento y estado del concepto?
Respuesta:
De acuerdo con Piaget,
nuestros procesos de pensamiento cambian de manera radical, aunque con
lentitud, del nacimiento a la madurez. Piaget identificó cuatro factores:
maduración biológica, actividad, experiencias sociales y equilibrio.
· La
maduración: Una de las influencias más importantes es la
maduración, el desenvolvimiento de los cambios Biológicos que están programados
a nivel genético en cada ser humano desde la concepción.
·
La
actividad: con la maduración física se presenta la creciente
necesidad de actuar y en el entorno y aprender de éste. Conforme nos
desarrollamos también interactuamos con las personas que nos rodean. Según
Piaget, nuestro desarrollo cognoscitivo se ve influido por transmisión social o
el aprendizaje de otros. Sin la transición social, necesitaríamos volver a
inventar todo el conocimiento que nuestra cultura ya nos ofrece. La maduración,
la actividad y la trasmisión social trabajan en conjunto para influir sobre el
desarrollo cognoscitivo.
Como
resultado de sus investigaciones Piaget concluyó que todas las especies heredan
dos tendencias básicas o “funciones invariables” la primera de estas tendencias
es hacia la organización: combinar, ordenar, volver a combinar y volver a
ordenar conductas y pensamientos en sistemas coherentes; la segunda tendencia
es hacia la adaptación o ajuste al entorno.
· Organización: Las
personas nacen con una tendencia a organizar sus procesos de pensamiento en
estructuras psicológicas. Estas estructuras psicológicas son nuestros son
nuestros sistemas para comprender e interactuar con el mundo. Las estructuras
simples se combinan y coordinan para ser más complejas y, como consecuencia más
efectivas. Es evidente que también pueden utilizar cada estructura por
separado. Piaget denominó a estas estructuras esquemas. Los esquemas son elementos de construcción básicos del pensamiento.
Son sistemas organizados de acciones o pensamiento que nos permiten representar
de manera mental o pensar acerca de los objetos y eventos de nuestro mundo.
·
Adaptación:
Las
personas heredan la tendencia de adaptarse al entorno. Piaget creía que desde
el momento del nacimiento una persona comienza a buscar maneras de adaptarse de
modo más satisfactorio. En la adaptación participan dos procesos básicos:
asimilación y acomodación.
·
La
asimilación tiene lugar cuando las personas utilizan sus
esquemas existentes para dar sentido a los eventos de su mundo. La asimilación
implica tratar de comprender algo nuevo arreglándolo a lo que ya sabemos; es
decir el sujeto actúa sobre el ambiente que lo rodea, lo utiliza para sí y
entonces ese medio se transforma en función del sujeto.
· La
acomodación sucede cuando una persona debe cambiar
esquemas existentes para responder a una situación nueva; es decir, el sujeto a
sus esquemas se transforman en función del medio, el organismo debe someterse a
las exigencias del medio. Reajusta sus conductas en función de los objetos: el
resultado es la imitación. La asimilación y la acomodación actúan siempre
juntas, son complementarias, se entrelazan y se equilibran, según la etapa del
desarrollo. Hay ocasiones en que no se utiliza ni la asimilación ni la acomodación.
Si las personas encuentran algo que no es muy familiar, talvez lo ignoren. La
experiencia se filtra para ajustarse a la clase de pensamiento que una persona
tiene en un momento determinado.
5.
¿Cómo la escala Likert es un instrumento válido para el
desarrollo de la encuesta y análisis de procesos pedagógicos?
Es válido por tiene Preparación de los ítems iniciales;
se elaboran una serie de enunciados afirmativos y negativos sobre el tema o
actitud que se pretende medir, el número de enunciados elaborados debe ser
mayor al número final de enunciados incluidos en la versión final.
Administración
de los ítems a una muestra representativa de la población cuya actitud deseamos
medir. Se les solicita a los sujetos que expresen su acuerdo o desacuerdo
frente a cada ítem mediante una escala.
Asignación
de puntajes a los ítems; se le asigna un puntaje a cada ítem, a fin de
clasificarlos según reflejen actitudes positivas o negativas.
Asignación
de puntuaciones a los sujetos; la puntuación de cada sujeto se obtiene mediante
la suma de las puntuaciones de los distintos ítems.
Análisis
y selección de los ítems; mediante la aplicación de pruebas estadísticas se
seleccionan los datos ajustados al momento de efectuar la discriminación de la actitud
en cuestión, y se rechazan los que no cumplan con este requisito.
Después
de completar el cuestionario, cada elemento se puede analizar por separado o,
en algunos casos, las respuestas a cada elemento se suman para obtener una
puntuación total para un grupo de elementos. Por ello las escalas de tipo
Likert son un tipo de escalas sumativas.
Se
considera una escala de tipo ordinal, ya que no podemos asumir que los sujetos
perciban las respuestas como equidistantes, aunque podría asumirse si cada
elemento se acompaña de una escala visual horizontal en la cual deba marcar su
respuesta, y en la que cada respuesta esté situada de forma equidistante.
Las
respuestas a los elementos se puede sumar, y hay que tener en cuenta que todos
los elementos deben medir lo mismo (por ejemplo, la actitud hacia los
extranjeros). Podría aplicarse un análisis de varianza.
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