martes, 14 de abril de 2015

NÚCLEO PROBLÉMICO II "LA FORMACIÓN DEL CONCEPTO EN EL NIÑO LA ENCUESTA: ESCALA LIKERT"


1.    ¿Cuáles son las fases básicas que atraviesa un niño para la formación de un concepto?

Respuesta:

Las fases básicas que atraviesa un niño para la formación de un concepto son:

En la educación infantil (0 a 6 años): el concepto se describe de manera global, basado en atributos externos arbitrarios e inestables, dependiente de los adultos significativos. o En los dos primeros años los adultos cercanos al niño le transmiten cierta información que le permite tomar conciencia de su propio cuerpo, desarrolla la imagen corporal. o En torno a los dos años, con el desarrollo del lenguaje, el juego simbólico y la imitación se potencia aún más dicha diferenciación. o Hacia los tres años el niño ya adquiere la identidad sexual, algo que le permitirá ir más allá en la construcción del concepto.

En la educación primaria (de 6 a 12 años): el concepto se describe más en términos de carácter psicológico y social, y gracias al desarrollo cognitivo se basa más en categorías o con la entrada en el contexto escolar los factores influyentes en la construcción del concepto se multiplican: conciencia de logros y/o fracasos (desarrollo capacidad cognitiva y psicomotriz), un mayor número de relaciones con personas más variadas (aumento interacciones sociales). O La noción de constancia del sexo propia de los 5-6 años y la identidad sexual basada en las características anatómicas de los 7-8 años favorecerán una más adecuada percepción sobre sí mismos. o Al final de esta etapa, hacia los 9-12 años, la aceptación social contará con un espacio privilegiado en la escala de valores del niño.

En la adolescencia: el desarrollo cognitivo, ahora caracterizado por un pensamiento formal, le permite utilizar conceptos generales, diferenciados y ordenados, también en la definición de sí mismo. o La maduración física llamará la atención de los adolescentes poderosamente, a sabiendas de la importancia de la imagen externa en la relación con los otros, al igual que la búsqueda de autonomía e independencia con respecto a sus padres. o El alto número de cambios y la irregularidad propia de esta etapa no le permiten a la persona poder establecer de manera firme el concepto, pero lo va reformulando hasta que pasa a ser más estable, seguro y coherente.
Según lo anteriormente revisado podemos entender que existen varios elementos, cada uno emergente en un momento diferente, que son fundamentales en el desarrollo del concepto:
  • ·         La valoración recibida por los otros.
  • ·         Las experiencias de éxito y fracaso.
  • ·         Las comparaciones sociales.
  • ·         La elaboración del marco interpretativo propio.

En palabras de los interaccionistas simbólicos Cooley y Mead, la valoración recibida de los otros (desde los primeros años contamos con la de nuestros cuidadores), es un factor determinante para el desarrollo de un buen concepto y autoestima, pero resulta un tanto reduccionista considerarlo como un mero reflejo social, ya que también depende de los criterios subjetivos con que cada uno interpreta los éxitos, los fracasos y las referencias que utiliza en el ámbito social:

“El auto-concepto se construye y define a lo largo del desarrollo por influencia de las personas significativas del medio familiar, escolar y social, y como consecuencia de las propias experiencias de éxito y fracaso” (Machargo, 1991, pp.33).
El éxito y el fracaso se mezclan en la vida de toda persona; la experiencia del éxito genera un sentimiento de eficacia y de valía, lleva a verse de forma positiva, a confiar en la capacidad propia para solucionar problemas y a proponerse metas elevadas con expectativas de éxito. Las primeras experiencias de este tipo ocurren en la escuela. Y es en la educación primaria en la que también se empiezan a dar las primeras comparaciones sociales. El éxito o fracaso no son cuestiones absolutas, desde luego son una valoración personal, pero con tintes claramente sociales, puesto que alguien puede haber fracasado a pesar de haber quedado segundo en la clasificación si precisamente se compara con el primer clasificado. Por todo ello, es crucial tener en cuenta el marco de referencia interno desde el que cada persona interpreta sus éxitos y fracasos tras procesar las informaciones que le llegan desde el exterior.


2.    ¿Qué relación se presenta entre el pensamiento y las fases básicas para la formación de un concepto?

Respuesta:

Richmond (1984) menciona que el pensamiento sensorio-motriz ó la utilización de representaciones mentales para llevar a cabo acciones internas simples puede ser considerada como un conjunto interrelacionado de símbolos que el niño puede manejar en conjunción con sus actos en el medio. Los objetos que el niño utiliza requieren representaciones sensorio-motrices obtenidas con la experiencia, ejercitando y desarrollando así el proceso de actividad mental simbólica.
Este mismo autor señala que la aparición del pensamiento simbólico originado a partir del pensamiento sensorio-motriz permite al niño utilizar sus antiguas representaciones sensorio-motrices en contextos distintos, utilizar objetos sustitutivos para asistir su manipulación, separar la representación de su conducta de su cuerpo y aplicarla fuera de sí. En resumen, la función simbólica se desarrolla a partir del pensamiento sensorio-motriz, esto es que las imitaciones internas de actividades externas se han construido mientras tenía lugar el pensamiento sensorio-motriz a lo largo del mismo, produciendo así imágenes mentales que son los símbolos que permiten un desarrollo posterior del pensamiento.
Piaget (en: Richmond, 1984) califica de pre-conceptual la actividad simbólica que es el intermedio entre el símbolo imaginado y el concepto propiamente dicho, que se define como la ausencia de inclusión de los elementos en un todo, y la identificación directa de los elementos parciales entre sí. Así pues, este señala que el grado de asimilación de lenguaje y el grado de significación que este reporte depende de las acciones mentales que el niño desempeñe, es decir, que el niño piense con preconceptos, operaciones concretas u operaciones formales.
Con respecto a las formas de pensamiento Richmond (1984) menciona que Piaget llama transducción cuando los niños hacen afirmaciones de implicación, esto es, x luego y, aunque no haya relación entre los dos hechos, el niño trata de interferir sin disponer de los conceptos con que moviliza su proceso de razonamiento. Yuxtaposición a la reunión de las partes sin ninguna relación, es el pensamiento que se origina mediante la concentración en las partes o detalles de una experiencia sin relacionar esas partes dentro de un todo; sincretismo a la relación de cualquier tipo de cosas, es el pensamiento que se origina mediante la concentración de un todo de una experiencia sin relacionar el todo con las partes. Ambos tipos de pensamiento se producen debido a la incapacidad de sintetizar las partes y el todo en un grupo relacionado: Concentración a la fijación en un sólo aspecto excluyendo otros aspectos existentes y la representación estática a la incapacidad de manipular representaciones mentales con rapidez y flexibilidad. Egocentrismo a la distorsión de la realidad para satisfacer la actividad y el ponto de vista individual. Su factor común es la naturaleza subjetiva y afectiva de la visión del mundo por parte del niño, cree que lo inanimado tienen sentimientos como los suyos, cree que las cosas existen porque alguien las ha puesto ahí, y que sus pensamientos tienen potencia para cambiar los hechos.

3.    ¿Qué aprendizaje debe desarrollar un niño para fundamentar las fases básicas de formación de un concepto?

Respuesta:

La teoría de Piaget, trata del desarrollo del pensamiento y separa dos procesos el desarrollo y el aprendizaje:

 • El desarrollo está relacionado con los mecanismos de acción y pensamientos que corresponden a la inteligencia.
• El aprendizaje se refiere a la adquisición de habilidades, datos específicos y memorización de información. El aprendizaje sólo se produce cuando el niño posee mecanismos generales con los que se pueden asimilar la información contenida en dicho aprendizaje, aquí la inteligencia es el instrumento del aprendizaje
Con respecto al aprendizaje en primer lugar Piaget estaba interesado en la interacción del intelecto y el medio (adaptación) y en segundo, del desarrollo con los estadios de los modelos de pensamiento y las aportaciones ambientales (Richmond, 1984). Como ya se menciono anteriormente la adaptación es un equilibrio entre asimilación y acomodación, que la asimilación es la aplicación de la experiencia pasada a la presente, y que la acomodación es el ajuste de esa experiencia a las ya existentes. Ahora bien, toda situación de aprendizaje implica una asimilación y una acomodación, esto es, que para incorporar una nueva experiencia el niño ha de transformarla de manera que se adapte a su modelo del mundo, así como que la presencia de esta nueva experiencia transformará su modelo mental (Richmond, 1984). Este mismo autor menciona que todo nueva experiencia tiene que estar relacionada con experiencia previa, y que todo aprendizaje ha de basarse necesariamente en aprendizaje previo, así como que toda situación de aprendizaje contiene regularmente algo desconocido, nuevo o problemático que se tendrá que comprender produciendo una adaptación, por tanto las situaciones de aprendizaje sirven de ayuda a la adaptación en la medida en que una experiencia antigua se acomoda a otra nueva.
Con esto Piaget sugirió dos principios generales implicados en el proceso educacional: primero, el desarrollo de la inteligencia es un proceso dirigido y de estabilidad de equilibrio en incremento y de expansión del campo intelectual, y segundo, es el sujeto del aprendizaje quien realiza el proceso de equilibrio que determina el grado de desarrollo (Richmond, 1984).
También, Piaget (en: Richmond, 1984) menciona que sin intercambio de pensamiento y cooperación con los demás, el individuo nunca agruparía sus operaciones en un todo coherente, esto es que para que el desarrollo se produzca tiene que haber una acción individual sobre un grupo humano y una respuesta del grupo a la acción individual, por lo que la contribución de la inteligencia social al desarrollo de la inteligencia es continua.

4.    ¿Qué características se deben tener presente en el aprendizaje, tipo de pensamiento y estado del concepto?

Respuesta:

De acuerdo con Piaget, nuestros procesos de pensamiento cambian de manera radical, aunque con lentitud, del nacimiento a la madurez. Piaget identificó cuatro factores: maduración biológica, actividad, experiencias sociales y equilibrio.

·   La maduración: Una de las influencias más importantes es la maduración, el desenvolvimiento de los cambios Biológicos que están programados a nivel genético en cada ser humano desde la concepción.

·         La actividad: con la maduración física se presenta la creciente necesidad de actuar y en el entorno y aprender de éste. Conforme nos desarrollamos también interactuamos con las personas que nos rodean. Según Piaget, nuestro desarrollo cognoscitivo se ve influido por transmisión social o el aprendizaje de otros. Sin la transición social, necesitaríamos volver a inventar todo el conocimiento que nuestra cultura ya nos ofrece. La maduración, la actividad y la trasmisión social trabajan en conjunto para influir sobre el desarrollo cognoscitivo.

Como resultado de sus investigaciones Piaget concluyó que todas las especies heredan dos tendencias básicas o “funciones invariables” la primera de estas tendencias es hacia la organización: combinar, ordenar, volver a combinar y volver a ordenar conductas y pensamientos en sistemas coherentes; la segunda tendencia es hacia la adaptación o ajuste al entorno.

·   Organización: Las personas nacen con una tendencia a organizar sus procesos de pensamiento en estructuras psicológicas. Estas estructuras psicológicas son nuestros son nuestros sistemas para comprender e interactuar con el mundo. Las estructuras simples se combinan y coordinan para ser más complejas y, como consecuencia más efectivas. Es evidente que también pueden utilizar cada estructura por separado. Piaget denominó a estas estructuras esquemas. Los esquemas son elementos de construcción básicos del pensamiento. Son sistemas organizados de acciones o pensamiento que nos permiten representar de manera mental o pensar acerca de los objetos y eventos de nuestro mundo.

·         Adaptación: Las personas heredan la tendencia de adaptarse al entorno. Piaget creía que desde el momento del nacimiento una persona comienza a buscar maneras de adaptarse de modo más satisfactorio. En la adaptación participan dos procesos básicos: asimilación y acomodación.


·         La asimilación tiene lugar cuando las personas utilizan sus esquemas existentes para dar sentido a los eventos de su mundo. La asimilación implica tratar de comprender algo nuevo arreglándolo a lo que ya sabemos; es decir el sujeto actúa sobre el ambiente que lo rodea, lo utiliza para sí y entonces ese medio se transforma en función del sujeto.

·    La acomodación sucede cuando una persona debe cambiar esquemas existentes para responder a una situación nueva; es decir, el sujeto a sus esquemas se transforman en función del medio, el organismo debe someterse a las exigencias del medio. Reajusta sus conductas en función de los objetos: el resultado es la imitación. La asimilación y la acomodación actúan siempre juntas, son complementarias, se entrelazan y se equilibran, según la etapa del desarrollo. Hay ocasiones en que no se utiliza ni la asimilación ni la acomodación. Si las personas encuentran algo que no es muy familiar, talvez lo ignoren. La experiencia se filtra para ajustarse a la clase de pensamiento que una persona tiene en un momento determinado. 



5.    ¿Cómo la escala Likert es un instrumento válido para el desarrollo de la encuesta y análisis de procesos pedagógicos?

Es válido por tiene Preparación de los ítems iniciales; se elaboran una serie de enunciados afirmativos y negativos sobre el tema o actitud que se pretende medir, el número de enunciados elaborados debe ser mayor al número final de enunciados incluidos en la versión final.

Administración de los ítems a una muestra representativa de la población cuya actitud deseamos medir. Se les solicita a los sujetos que expresen su acuerdo o desacuerdo frente a cada ítem mediante una escala.

Asignación de puntajes a los ítems; se le asigna un puntaje a cada ítem, a fin de clasificarlos según reflejen actitudes positivas o negativas.
Asignación de puntuaciones a los sujetos; la puntuación de cada sujeto se obtiene mediante la suma de las puntuaciones de los distintos ítems.

Análisis y selección de los ítems; mediante la aplicación de pruebas estadísticas se seleccionan los datos ajustados al momento de efectuar la discriminación de la actitud en cuestión, y se rechazan los que no cumplan con este requisito.

Después de completar el cuestionario, cada elemento se puede analizar por separado o, en algunos casos, las respuestas a cada elemento se suman para obtener una puntuación total para un grupo de elementos. Por ello las escalas de tipo Likert son un tipo de escalas sumativas.

Se considera una escala de tipo ordinal, ya que no podemos asumir que los sujetos perciban las respuestas como equidistantes, aunque podría asumirse si cada elemento se acompaña de una escala visual horizontal en la cual deba marcar su respuesta, y en la que cada respuesta esté situada de forma equidistante.
Las respuestas a los elementos se puede sumar, y hay que tener en cuenta que todos los elementos deben medir lo mismo (por ejemplo, la actitud hacia los extranjeros). Podría aplicarse un análisis de varianza.