sábado, 7 de mayo de 2016

PREGUNTAS GENERADORAS NÚCLEO III

Podríamos afirmar, ¿que los libros modificaron su estructura esencial debido a la imprenta?
No, la revolución que genero la imprenta solo suplió una necesidad: las formas y  los modos de reproducción de los textos y de la producción del libro. Con los caracteres móviles y la prensa para imprimir, la copia manuscrita dejó de ser el único recurso disponible para asegurar la multiplicación y la circulación de textos. Además, tuvo problemas ya que entonces, era  carísimo e irreproducible, un bien de bajo precio y casi popular, que permitía a un público vastísimo el acercamiento a textos que hasta entonces sólo podía oír contar oralmente.

¿La revolución actual es mayor que la de Gutenberg?
Si, debido a que no sólo modifica a la técnica de reproducción del texto, sino también las estructuras y las formas mismas del soporte que transmite a sus lectores. Esta revolución es tan dinámica que aún no sabemos hasta donde puede seguir avanzando. La representación electrónica de los textos modifica totalmente su condición: sustituye la materialidad del libro con la inmaterialidad de textos sin lugar propio; opone a las relaciones de contigüidad, establecidas en el objeto impreso, la libre composición de fragmentos manipulables indefinidamente; a la aprehensión inmediata de la totalidad de la obra, hecha visible por el objeto que la contiene, hace que le suceda la navegación en el largo curso de archipiélagos textuales en ríos movientes.
¿Debemos dejar a un lado la cultura textual debido a la revolución actual?
Aunque el hipertexto nos brinda la oportunidad de acceder a cientos de libros, desarrollar nuevas habilidades para escribir y leer y navegar en el texto como deseemos, también representa una amenaza a la inteligible cultura textual. No debemos dejar a un lado la cultura textual. La representación electrónica de todos los textos cuya existencia no comienza con la informática no debe significar de ninguna manera la relegación, el olvido, o peor, la destrucción de los objetos que los han portado. Aunque la cultura textual no se cambiará, solo se modificara para mejorar su utilidad y experiencia, si traerá daños al libro físico y escritores, ya que perderá a un público determinado, que se basará en la empatía tecnológica y seguirá líneas por el número de seguidores  y su autonomía será releva y transformada, perdiendo el sentido inmerso por sus autores. Además de reducir la capacidad lectora ya que será facilitadora para una lectura fragmentada sin sentido y sutil. Más que nunca, tal vez, una de las tareas esenciales de las grandes bibliotecas es recolectar, proteger, censar los textos. Así,  Solamente será preservada la inteligencia de la cultura del códice podrá existir, sin matices, la "extravagante felicidad" que promete la pantalla.



No hay comentarios:

Publicar un comentario